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sábado, 30 de marzo de 2013

Un escrito a pedido

un pedido de Esperanza


"Los sueños no son sino madejas de paja
en donde anidan todas las preguntas.
Las preguntas que no se saben preguntas,
no pueden jamás tener respuesta
(y sin embargo, insisten)"


A Elena la conocí una noche.
Me impactó su memoria, capaz de vivir sólo entre sueños, reproducidos al más mínimo detalle.
Cuando le conté de este block, se mostró reticente; lógico, pensé, desconfía de la existencia, no la puedo juzgar por eso.
Pero la convencí. Y aceptó contar uno, dos, tres sueños.
Y es curioso, porque ahora además de leerla, necesito pedirle ayuda.
Se mostró reticente.


- Los sueños no son poemas, dijo.
-Pero Elena, te necesito, contesté. No sé cómo hablar hoy, la realidad me calla.
-Está bien, te puedo ayudar.
-Gracias, Elena, escribí por mí esta vez. Alguna noche voy a hacer lo mismo por vos.


Elena se sentó en la cama, pocas veces sale de ese nido. Es una persona, no diría parca, tal vez sí paradisíaca.
Ni se me ocurrió abrazarla.
Sin embargo le estoy profundamente agradecida, por cerrar los ojos en mi nombre.
Por devolverme por un rato las palabras.


Esperanza Van Nooit

jueves, 27 de diciembre de 2012

El hombre en la pileta

El horror de no saber qué puede estar por pasar a nuestras espaldas. Así y todo, no nos damos vuelta a mirar, porque hay que salir corriendo, levantarse de un salto atolondrado, ayudándonos con grandes y virulentos cuerpos de cactus. Lonjas largas que pensadas desde ahora, pueden hacernos sonreír por lo burdo de la interpretación que vendrá después. Ni en los sueños puede uno dormir tranquilo; pero eso es agua de otro cántaro.

El futuro capítulo dos, antes.



Después del capítulo de la otra noche, soñé esta vez, en un tiempo que quizá podría ser anterior, que estábamos todavía en familia. Vivíamos en unos departamentos de pasillo, en un PH de construcción contemporánea -o de futuro cercano-.

El burro

Un grupo de furtivos pescadores, y no de pescadores furtivos, como marca la contemporaneidad. El escollo de los sueños es idéntico al de la escritura: nunca se sabe del todo a qué final iremos a parar; cuál de todas las voces, será la que logre estampar sus cuerdas vocales en el papel.