sábado, 31 de agosto de 2013

Qué se yo - 13

Hace tanto que no te escribo, no te nombro, no te. Inabarcable la cantidad de noes que acumulo y elijo no describir porque ya para qué.

lunes, 24 de junio de 2013

Cosmos

Esos recuerdos que son como fuego
me incendian

Soy no el lanzallamas
Soy esa brasa viva

Suspendida

Entre las fisuras de dos galaxias

martes, 18 de junio de 2013

Sin Palabras

Tu cuerpo son mis mañanas
 todavía

Y eso supura

Hoy nada más lejos del sol
que tu modorra desfachatada

Otros cuerpos son mis noches,
pero no los conozco

(como no te conocí a vos,
antes de conocerte)

Qué vicio profundo:
la añoranza de lo imaginado

                              
                                 Hablar mucho no es conocerse

Es sólo apurar el amanecer.

jueves, 2 de mayo de 2013

En cada foto ajena
                             busco tus manos

viernes, 12 de abril de 2013

Qué se yo - 12

Graciela Montes dice que hay un lenguaje silvestre y un lenguaje oficial. Habla de cuando las palabras se separan de las cosas; Algo así, más o menos, creo que dijo: el adulto otorga el lenguaje y cuando lo otorga, se impone, coloniza. Los chicos no se someten pasivamente a esa colonización, sino que se adueñan del lenguaje; exploran a fondo las palabras, las violentan, las cargan arbitrariamente con sus propias experiencias vitales.

jueves, 11 de abril de 2013

Que se yo - 11

prólogo

De pronto estoy descableada. Tardo tanto en sentarme, por fín, a escribir, y ¿qué?
Estoy descableada. No sé cómo atacar este blanco con esta lapicera fuente.

Descableada podría ser muchas cosas, conociéndome, ¿sabés?, pero no es ni más ni menos que la falta de un cable imprescindible para poder conectar mi notebook. Y escribir. Y ver lo que ya te escribí. Y releerte. Porque cada cosa que pienso es mi modo de releer tu ausencia. Así, volvés, para poder irte. Yo te voy, en una conjugación reflexiva y concienzuda; caprichosa y necesaria para serme libre.

viernes, 5 de abril de 2013

Círculos

Soy Helen Steen. Escribir desde las respuestas no es para mí. El hielo es un obstáculo, bóvedas fractales que deslizan cualquier paso. Cuando un pie se hunde, entonces sí logra avanzar el otro. Pero lleva tiempo caminar acá. Todo desplazamiento lleva tiempo; no hay modo, ni posible ni imposible, de moverse sin que el tiempo pase.
Tal vez sea una ilusión.. el tiempo. No sé.
¡Y el sonido!
La cadencia irregular, perfectamente asimétrica de una gota cayendo una y otra vez. De a ratos sólo se oye silencio. Hace frío en los polos... creo que ya se los dije.
No sé. 
Tendré que buscar comida hoy... tengo hambre.
Mientras tanto, me entretengo: